La libertad no la tienen los que no tienen su sed / por Andrea Alejandra González

“La libertad no la tienen los que no tienen su sed” – Rafael Alberti 

En un sitio y en un tiempo indefinido, cinco seres luchan por su supervivencia. No hay agua y no hay palabras.

Son seres controlados por una jerarquía superior que los domina, quienes lo proveen de lo mínimo indispensable para su desarrollo y manteniemiento. Ellos luchan por recuperar el agua y las palabras que les fueron arrebatadas.

Una escenografía inteligente que consta sólo de una plataforma de dimensiones reducidas con cabidades ocultas que permiten que la imaginación se dispare y elabore nuevas imágenes.  coronada por un complejo dispositivo que cumple una función vital, obtener agua, recuperando desde la mínima gota. El trabajo escenográfico es de gran importancia en esta propuesta porque toda la obra se desarrolla sobre esa escueta superficie y es el espacio seguro que reune a estos seres unidos por la rebeldía y el ansia de recuperar estos elementos vitales. El vestuario es otro item vital de esta puesta de una estética muy cuidada, de linea futurista, minimalista, etéreo.

La interpretación es muy bella. La economía de movimientos y de vocablos le da una lírica muy especial a la puesta, porque cada gesto y cada palabra emitida se resignifica, toma otra dimensión, no es un movimiento más ni es una palabra dicha porque si. Esas palabras que se dicen tienen un peso específico, un cuerpo, un volúmen, ocupan un espacio, remiten a un recuerdo, a un todo.

Cada uno de los personajes tiene una personalidad definida, ocupa un rol de peso en esta cadena de supervivencia que han formado con un fin mayor.

La ciencia ficción es un género que halla tierra fértil en la literatura o el cine, donde las super producciones recrean maravillas. El punto fuerte de esta propuesta es el férreo trabajo de dirección que dota a la propuesta de incontables recursos con los cuales superar las ausencias de imágenes y en este texto en especial, de palabras.

Sed, es una obra, que vista de este lado del planeta es una ficción fantasiosa, en otros rincones más olvidados del orbe, sin necesidad de abandonar los límites de nuestro propio territorio, es una cruel realidad. El agua es un recurso renovable hasta cierto punto. La trama no es un dislate, es simplemente una mirada idílica sobre una cuestión dramática. Todavía estamos a tiempo de tomar conciencia pero no hay mucho márgen para el error, sin agua no podremos sobrevivir.

Sed, es un hecho teatral bello, intrépido, sagaz, singular, con un magnífico mensaje ¡Bravo!

Andrea Alejandra González

 

 

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