Una rara avis se presenta en el teatro La tertulia en pleno barrio del Abasto: “Sed” / por Julieta Messer

Por Julieta Messer*

“Tiene que haber algo en los libros, cosas que no podemos imaginar para hacer que una mujer permanezca en una casa que arde. Ahí tiene que haber algo. Uno no se sacrifica por nada”.
Ray Bradbury, Fahreheit 451

Una rara avis se presenta en el teatro La tertulia en pleno barrio del Abasto: “Sed” de Luz Pearson es una obra teatral de ciencia ficción que gira en torno a la falta de agua y de palabras. Con dirección preciosista de Lorena Székely la pieza explora un mundo en un escenario futurista en dónde el control de los habitantes es moneda frecuente. Con un elenco destacable formado por Cecilia Dellatorre, Jorge Lifschitz, Martin Papanicolau, Andrés Portaluppi y Mercedes Spangenberg es inevitable pensar en un paralelismo con las grandes obras de la literatura de ciencia ficción desde Orwell hasta Huxley pasando por Bradbury. En una de las últimas escenas de “Fahrenheit 451” que filma el director francés François Truffaut hacia 1966 basándose en la distopía homónima escrita por Bradbury aparecen los hombres-libro, unos seres que memorizan libros enteros con el fin de preservar su contenido para la humanidad futura. Aquí en “Sed” algunas palabras están prohibidas, aquellas más complejas y potentes que movilizan a los humanos, aquellas tal vez más peligrosas relacionadas con el sentir. Pero estos rebeldes van a intentar a pesar de la dominación del sistema Quinqua volver a dotar de léxico su hábitat diario en dónde el agua es el elemento más preciado. Estos cinco seres abandonan su comodidad y bienestar para luchar y apropiarse de las palabras, sentirlas, decirlas y poder ingresarlas al sistema. Controlados por seres invisibles a través de relojes-pulsera el grupo abogará por su libertad aún poniendo en peligro su zona de confort. Tomando como punto de partida de la acción una plataforma minimalista (en dónde un árbol oficiará de único elemento para obtener un poco de agua) los seres blanquecinos entrarán en conflicto unos con otros para sobrevivir.

La obra explora las diferentes situaciones dramáticas con bastante comicidad por ejemplo cuando se describe el significado de la palabra “Aguante” definida como “fuerza interior que nos convierte en amenaza” resaltando así la importancia de que los hablantes se apropien e identifiquen con su propia lengua. Las reflexiones acerca de la libertad y la poesía como fuerza transformadora están a la orden del día. El lenguaje de “Sed” es además de poético altamente metafórico y eso vuelve a la estructura dramática compleja y por demás misteriosa. El área de oportunidad de “Sed” es encontrar un ritmo más fluido sobre todo al comienzo de la pieza en dónde se presentan los personajes, para evitar caer en tiempos muertos que interrumpen las unidades de acción. El vestuario y la escenografía de “Sed” a cargo de Mercedes Piñero,Facundo Necchi y Martín Papanicolau respectivamente es uno de los atractivos más fuertes de la pieza ya que imprime la suficiente verosimilitud y tensión que requiere el texto dramático.

“Sed” de Luz Pearson es una excelente obra teatral de ciencia ficción, un género poco explorado en la cartelera porteña. Con un elenco interesante reflexiona acerca de los recursos naturales, la libertad y la poesía como fuerza revolucionaria. Una cuidada dirección y una sala perfecta para su desarrollo hacen de la propuesta uno de los imperdibles del teatro actual.

*Julieta Messer
Licenciatura en Artes
UBA

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