Nota de la directora

SED es una obra que nos invita a reflexionar sobre la libertad y la conquista cotidiana de la misma. Es una metáfora sobre las distintas luchas que el hombre enfrenta en busca de libertad.

Sed es una obra que aborda temas muy actuales: ¿Podemos vivir con el lenguaje limitado? ¿Podemos vivir sin reconocer nuestro pasado? ¿Podemos percibir que nos están manipulando y no hacer nada?

La escritora vasca Luisa Etxenike plantea que no es lo mismo una democracia de 1000 palabras que una de 40000. Y advierte que las palabras también se expolian, se violan, se maltratan y que es preciso cuidarlas. La pérdida de estas nos empequeñece. Recuperarlas es tener la posibilidad de encontrarnos con nuestra historia.

Lo mismo que la devastación de bosques es una catástrofe para el hombre, la pérdida de palabras es una catástrofe de identidad cultural.

“Yo guardo una memoria” dice una de las protagonistas de la obra y revela objetos de otro tiempo que evocan el recuerdo.
Esta obra de teatro planteada como una ciencia ficción nos interpela como humanos en lo más profundo de nuestra memoria colectiva y nuestra identidad.

La situamos en un mundo lejano para poder verlo con distancia pero la resonancia con la actualidad es abrumadora. Lorena Székely